Deberías usar tus cuentas personales para negocios?


Deberías usar tus cuentas personales para negocios?

    Cuando se es emprendedor, al iniciar las operaciones de la empresa, por lo general existe un lapso de espera de algunos meses (dependiendo de la facturación) antes de que podamos empezar a percibir ganancias. Mientras eso no suceda, todo es inversión, preocupaciones, mucho trabajo y sacrificio.

 La mayoría de las veces intuimos que lo verdaderamente relevante a la hora de emprender, es proporcionar al mercado un producto o servicio de vanguardia; que resulte muy creativo e innovador; para posteriormente buscar clientes, vendérselo y obtener ganancias.

 Por otro lado, cuando se comienza a efectuar la planeación de gastos del emprendimiento, se debe incluir en él lo que será nuestro sueldo; el que deberá ajustarse a la media del salario que devengue un empleado con un cargo similar en otras empresas.

 Aunque en el fondo aún no nos estemos pagando, debe realizarse un cálculo preciso de lo que serán los costos generados, el punto de equilibrio entre deberes y haberes y el tiempo en que se estima; se produzca un retorno favorable de la inversión.

    La correcta administración de recursos es fundamental en una empresa:

 Existe un detalle muy importante al que en ocasiones no le damos la importancia debida:

 Nos referimos a la administración de los recursos. Esta puede llegar a marcar la diferencia entre una empresa rentable y exitosa de una que no llegue a feliz término.

 Un factor que atenta precisamente contra una sana administración de los recursos, es el hecho de mezclar las finanzas personales con las del emprendimiento.

 Cuando esto se sale de control, probablemente va a suceder una de estas dos posibles situaciones: La primera es que tú termines patrocinando a la empresa a través de tu bolsillo, o la segunda, que el negocio termine pagando de sus ingresos; los gastos personales tuyos o los de tus familiares.

Hay que separar las cuentas personales de las del emprendimiento:

 Cuando se financia continuamente y de un modo descontrolado la operación de una empresa en ciernes, casi con toda seguridad no va a ser posible identificar cuál es el punto de equilibrio del negocio, cuales son sus gastos fijos, o si en realidad es rentable.

 Por otra parte, cuando es la empresa a través de sus ingresos la que asume tus gastos personales; estarás yendo en contra de su crecimiento.

 Lo peor de todo, en ambos casos, es que no va a haber claridad en los números tuyos ni en los de tu empresa. En poco tiempo te vas a estar preguntando a dónde fue a parar el dinero que generó tanto esfuerzo.

 Para que no suceda ninguno de estos escenarios tan desmotivantes, a continuación se te mostraremos algunas recomendaciones para que aprendas a poner en orden tus finanzas y las de tu negocio; y hagas de tu emprendimiento un negocio rentable.

Organiza tu presupuesto personal:

 Independientemente que seas dueño de un emprendimiento, seas un trabajador del tipo freelance o seas un trabajador asalariado, siempre debes disponer de un presupuesto al cual debes alimentar diariamente y respetarlo.

 Para ello, debes tener en cuenta que en el control y la administración del dinero siempre se debe tener clara la información.

 El conocer cuáles son tus ingresos fijos y cuáles son tus gastos habituales te van a permitir gastar el dinero de forma planificada, y así podrás evitar fugas insignificantes que posteriormente se transformarán en enormes huecos financieros.

Aprende a administrar las finanzas de la empresa:

 En primera instancia, debes aplicar la misma recomendación que para el caso de las finanzas personales: Identifica cuales son los ingresos y los gastos de tu empresa.

Los que consideres gastos fijos, promédialos de manera mensual y así podrás hacerle seguimiento de una manera más sencilla.

 Utiliza una cuenta de banco para las finanzas de la empresa, distinta a la que utilizas para tus finanzas personales. Estas no deben ser mezcladas y debes hacerte el compromiso de manejarlas de una forma independiente.

 Una de las razones por las cuales muchos proyectos fracasan es por el factor dinero. Por ese motivo, si tu negocio está apenas comenzando y aún no llega al punto de equilibrio; debes conseguir otra fuente de ingresos alternativa para que no dependas económicamente de él.